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Proyectos llave en mano (EPC)

Experiencia al servicio del cliente

 

Además de su faceta como promotor de instalaciones industriales, urbanas, sanitarias y de edificación, GAC pone también a disposición del mercado su capacidad para el desarrollo de proyectos en diferentes tecnologías en energías renovables, singularmente en eólica y fotovoltaica, donde ya cuenta con una amplia experiencia en instalaciones para clientes terceros.

La compañía se adapta a la conveniencia del cliente en cuanto al tipo de fórmula de colaboración más idónea en cada caso, desde sociedades de propiedad compartida, a proyectos llave en mano a través de contratos EPC (engineering, procurement and construction) o de la prestación de servicios específicos en cualquier fase del proceso.

En los últimos años, GAC ha ejecutado diversos contratos EPC por un importe total a los 1.800 MW en las tecnologías eólica y fotovoltaica para proyectos situados en Europa, Latinoamérica y Africa.

¿Qué son contratos EPC?

Los proyectos desarrollados a través de un contrato tipo EPC (Engineering, Procurement and Construction) son una forma común de arreglo de contrato en el ámbito de la industria de la construcción.

Los proyectos desarrollados a través de contratos EPC son aquellos en los que el dueño del proyecto contrata los servicios de ingeniería, abastecimiento y construcción a un contratista. El contratista diseña la instalación, adquiere los materiales necesarios y construye el proyecto. Un modelo de proyecto habitual es proyecto llave en mano mediante un precio fijado a través de un contrato tipo EPC.

Con este modelo de contratación, el riesgo de construcción recae principalmente en el contratista, de manera que el propietario se desentiende de esta preocupación. El propietario queda protegido de cambios en los precios de materiales, mano de obra etc. además, el precio se fija al comienzo del proyecto, lo que supone un gran beneficio para el propietario. Otro punto a favor de los contratos EPC es que el propietario tiene disponibilidad inmediata de los servicios post-puesta en marcha y las labores de comunicación se simplifican al tener un único punto de contacto. En general, los contratos EPCs son la solución más rápida y sencilla para el dueño.

¿Qué ventajas tiene el contrato EPC?

El cliente prefiere ejecutar su obra o instalación bajo la modalidad EPC porque:

  • Debe dedicar menos esfuerzo, tiempo y recursos a la obra, porque no tiene que coordinar a los distintos agentes que intervienen (proveedores, instaladores, organismos de control, legalizaciones administrativas, etc.)
  • Dispone de un equipo de especialistas y técnicos que afronta y soluciona los problemas que se presenten.
  • Tiene un único interlocutor al que dirigirse, lo que le facilita el control de las obras.
  • El equipo técnico EPC asegura la calidad del trabajo y reduce los vicios y problemas durante y después de la obra.
  • El importe de la inversión es conocido de antemano y permite reducir el riesgo financiero de los aumentos de obra inesperados.
  • El plazo de ejecución también se fija desde el principio, con lo que se puede hacer frente a compromisos a cierto plazo porque se cuenta con una fecha cierta de puesta en marcha.

¿Es más caro un EPC que la opción tradicional?

Realmente es más barato.

La opción tradicional consiste en que el cliente contrata por su cuenta todos los agentes y proveedores para la obra, y coordina directamente el trabajo. Este método generalmente no permite obtener los mejores precios por:

  • Desconocimiento del mercado si el cliente no es profesional de la construcción.
  • Riesgo de equivocación en calidades o prestaciones de equipos por carecer de asesoramiento experto.
  • Problemas de coordinación si el cliente carece de experiencia en la ejecución de obras.
  • Desviaciones en el plazo de ejecución que acarrean inconvenientes de producción y pérdidas a medio plazo.
  • Al final las obras salen más caras que lo inicialmente previsto, cuando bajo la modalidad EPC los costes son fijos y el margen del servicio EPC, que ya está incluido en el precio de la obra, resulta menor que la desviación de costes del método tradicional.